Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 70

Moegami

 Ëlen contaba al Espantapájaros del pececito que había obtenido como premio después de jugar con Nuregami al Kingyo Sukui. Ambos merendaban en la habitación del té, aquella misma donde Ëlen había atrapado a Yumigami y que había sido rápidamente arreglada por los magos negros tras el destrozo causado por la carta de la luna. Estaban sentados sobre cojines, con una mesita de madera delante; a espaldas del Espantapájaros había un mago negro, Sombrerito como lo había apodado Ëlen; en el regazo de la niña, cruzado de brazos, estaba Kero, que escrutaba ceñudo al Espantapájaros. Para asombro de la pequeña, pues el peluche era todo un goloso, se había negado a comer la delicia servida por el mago con el té, un pastelito de arroz como el mochi que podía crear la niña con la magia de Yumigami y que se llamaba, le contó el mago, wagashi.

Sigue leyendo

Hotaru en Sailor Moon Eternal

  Hotaru Tomoe, como sabrán quienes hayan pasado por esta bitácora, es mi personaje preferido de Sailor Moon y actualmente diría que del anime. Sin la expectativa por verla, dudo, y perdón querida Minako, que me hubiese interesado por Eternal. Usagi es un personaje que me saturó, y si encima tienes el mal recuerdo de lo que fue en el anime la saga de Chibiusa y el pegaso, pues ni ganas.

 Pero claro, confiando en que aparecería, me puse con la peli apenas estrenada. Pasaré a contarles entonces sobre Hotaru en Sailor Moon Eternal.

Sigue leyendo

Sailor Moon Eternal

 A unos meses de la derrota de los Death Busters con el sacrificio de Sailor Saturn, llega el día esperado para Chibiusa. La niña había superado con creces el entrenamiento en el pasado dispuesto por sus padres y tocaba volver al futuro, a la Tokyo de Cristal del siglo XXX.

 Usagi y Mamoru acuden a despedirla. Ese día se esperaba un fenómeno astronómico único en siglos, un eclipse solar completo, y piensan disfrutarlo antes de la partida de la niña. Entonces, cuando se concretaba el eclipse, oyen una voz de auxilio. Se trataba de un pegaso. Chibiusa, con el, descubrirá su verdadero amor, y querrá hacer cuanto pueda por salvarlo de la oscuridad.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 69

El tesoro de Silky

 Eiko, sentada sobre los talones con Mogu en el regazo, observaba admirada y expectante a Silky. La niña había desamarrado el bote y se encontraba a unos metros del melocotón. Con el sombrero cónico puesto, de pie miraba concentrada hacia el agua, a la que apuntaba con la lanza que había improvisado con una rama afilada sujeta a la espadita de bambú. A un costado de la Principita, crepitaba la fogata que habían encendido las niñas en un círculo de piedras amontonadas y en la cual Silky pensaba cocinar el pez que estaba queriendo pescar.

 La Principita se estiró de golpe ahogando un suspiro. Mogu hizo igual. Silky había hundido la lanza con un movimiento cegador. Se oyó un chasquido; la niña extrajo la lanza y chilló triunfante. Había pescado un amago, una trucha marrón dorado y de motas verdosas de un tamaño considerable. Eiko y Mogu vitorearon y se arrimaron a la orilla, ansiosas por mirar el pez. Silky regresó. Antes de bajar a la orilla, y de espaldas a Eiko, dio una rápida muerte al pez con una técnica que le había enseñado el Bonta para que los peces no sufrieran. Al peluche en verdad no le importaba dejar a los pescados retorciéndose fuera del agua hasta que quedaran listos para el fuego, pero Mei Ling no quería que Silky tomara por natural ninguna crueldad con los animales, así que se vio obligado a enseñarle un método para que los pescados murieran sin sufrir, idea que al Bonta desde ya resultaba absurda.

 Después de haber limpiado el pescado y de ensartarlo a una brocheta, bajo la atenta mirada de Eiko que se esforzaba por aprender lo que la niña le enseñaba, Silky lo echó a las brasas, y propuso a la Principita mientras se quitaba el sombrero:

Sigue leyendo

Uchi no Ko no Tame naraba, Ore wa Moshikashitara Maou mo Taoseru kamo Shirenai

 Dale es un aventurero que una tarde se hallaba en un bosque cazando monstruos. Terminado el trabajo, enciende una fogata y se pone a cocinar pescado. Entonces lo sorprende una niña pequeña, que lo mira desde los matorrales toda desgreñada, haraposa y sucia. Dale observa que de las sienes de la niña asoman cuernos. Era un demonio.

 Dale, viéndola hambrienta, le ofrece pescado. La pequeña acepta y con esto el joven aventurero habría de hallar su mayor desafío y a su vez el más grande tesoro: la responsabilidad de ser padre y el amor de una hija.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 68

El melocotón

 Pasada las risas con la ranita que había devorado la polilla que rondaba la farola, Eiko, a pedido de Silky, dejó que la rana regresara a los lirios con sus hermanas, y se dispusieron a seguir navegando. La niebla se había disipado, el sol se derramaba radiante en el agua. La Principita sopló la farola, no sin haber protestado lo suyo hasta que Silky le dijo que cuando oscureciera podría volver a jugar con ella, y la dejó apagada a un costado. Silky entonces dio una larga y pesada palada y echó a andar el bote.

 Dejados atrás los lirios de agua, con el bullicio de las ranas que las acompañaron un largo tramo, las niñas vieron un árbol de flores rosas sobre una lomita que asomaba del río, a un costado de la montaña derecha. Eiko observó que el árbol no era un cerezo, o que al menos no se parecía a los que había visto en el castillo. Silky, sin dejar de darle al remo, dijo:

 -Eiko, pararemos bajo el melocotón. ¿Tienes hambre?

 -¿Melocotón? ¿Qué es eso?

Sigue leyendo

Love and Destiny

 Ling Xi es una joven hada que creció en el Bosque de Melocotón, paraje donde habita la tribu de las aves, una casta de inmortales que se dedica a las artes curativas. Ling Xi, ansiosa por conocer mundo, un día escapa del bosque y entra sin permiso al Palacio Celestial, el dominio de los altos dioses. Los guardias la descubren y la persiguen hasta que cae en el Mar Inmortal, un lugar sagrado donde Jiu Chen, el alto Dios de la Guerra, llevaba miles de años dormido.

 Ling Xi lo despierta y con esto echará a rodar el destino que aguardaba para ambos y que pondrá en riesgo el mundo.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 67

De paseo en bote

 Las niñas subieron al bote. Eiko, arropada como Silky, con el sombrero cónico y capa andrajosa que le había puesto la niña, exultaba con Mogu en brazos. La pequeña se sentó a un metro de su amiga, que se había parado en la popa del bote y abrazaba un largo remo. Silky habló hacia la cabaña:

-Puedes salir, Hahakigami. Nos vamos.

 Eiko y Mogu miraron sorprendidas. Silky no les había dicho que había alguien más en la cabaña a parte de las sandalias que dieron un buen susto a la Principita. Y lo que apareció no resultó para la pequeña menos inquietante que aquellos espantos. Una escoba de paja que andaba, con ojos de aspecto desquiciado y una boca con los dientes que le colgaban flojos y de la que salía una lengua como de lagartija. La escoba farfullaba inteligible y quejumbrosa, como una bruja cascarrabias imaginó la chiquilla. Eiko se echó hacia atrás y dio contra las rodillas de Silky, con Mogu que cruzada de brazos y con talante desafiante se había plantado graciosa entre la escoba y su amiga. Silky, divertida, dijo:

-Ja, no temas. Es otro Tsukomigami. Pero no salió para correrte a los escobazos. Las escobas no hacen bromas como los Bakezori. Le he pedido que barra el suelo para que ningún guardia pueda saber que anduvo por aquí una cría de olifante dejando sus torpes pisadas, je.

Sigue leyendo

Sobre Nia Nal en Supergirl

 Hace unos días terminé la 4ta temporada de Supergirl, una temporada cuyo tema fue la aceptación y rechazo del otro. Los extraterrestres, en su mayoría refugiados, fueron objeto de la intolerancia y persecución de un sector de los humanos que renegaba de la convivencia con ellos.

 En este contexto irrumpirá Nia Nal, hija de una naltoriana y un humano, un personaje que fue noticia cuando se la anunció pues se trataba de la primer superhéroe trans en la televisión, Dreamer.   

Sigue leyendo

Jewelpet Tinkle

 Unas impresiones preliminares, pues de momento dejé el anime en suspenso. Les contaré el motivo. Ruby, la criatura monísima de abajo, una conejita optimista y hiperactiva que habita en el mundo de Jewel Land, sueña con ser una gran maga. Para esto acude a la academia de magia creada por Lady Jewelpet y realiza la prueba de admisión. Para su pesar, falla. Entonces los maestros le dicen que deberá ir a la tierra de los Rarerare, los humanos, y hallar una niña con un corazón afín al suyo, la cual la ayudará a descubrir y desarrollar su potencial mágico.

akr Sigue leyendo

Las aventuras de Hucleberry Finn, Mark Twain

 Huck es un niño de unos trece años que vive en casa de la viuda de Watson, una señora acomodada de San Petesburgo, un pueblo situado a orillas del Mississippi. La viuda lo adoptó después de que Huck la salvara de un robo y con dedicación procura que el niño, que hasta entonces gustaba de dormir en barriles, darse a la pereza y disfrutar del vicio de un puro, aprenda a vivir como un niño cualquiera, que crece sano y querido entre afectos.

 Huck no se muestra demasiado fervoroso con las intenciones de la viuda, sobre todo en lo que atañe a las cosas de la religión, importantes para ella, pero trata de ponerle algo de empeño para contentarla. Sin embargo, aparecerá el padre de Huck, un hombre alcohólico y violento, que echará todo a perder.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 66

El Tsukumogami

 Terminado el recreo con los pastelitos daifuku, las niñas retomaron la marcha. Dejado atrás el campo de lilas y hortensias, dieron con una formación de montañas de media altura en cuyas cumbres se erguían, apartados y solitarios, unos cerezos. Entre las laderas, serpenteaba un río de aguas pardas sobre el que ascendía una cerrada niebla. Las niñas se tumbaron entre los pastos, estaban en terreno elevado, y echaron a mirar con el catalejo. Al cabo de un rato, Silky, convencida de que la pedregosa ribera, cubierta por multitud de margaritas, estaba despejada, se levantó y dijo:

 -Iremos hacia esa cabaña…

 La niña señaló la cabaña para pesca hecha a base de paja y barro que adelantaba a las montañas y de la que asomaba un muelle con un estrecho y alargado bote amarrado.

 -O mejor dicho, tú irás, enana.

Sigue leyendo