Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 71

Una sorpresa para Ëlen 

 El Espantapájaros miró suplicante a Ëlen y a Kero. Moegami, aún cuando había aparecido en un tamaño reducido, no mayor al de un polluelo, se erguía con bravura. La carta batía lentamente las alas hacia el Espantapájaros, que azorado recibía el humo de la pipa que crepitaba, a sus ojos, con el fuego del Orodruin. Una ceniza que lo alcanzara y estaría perdido. El muñeco sabía que las cartas gustaban de jugar bromas, pero ahora vio en Moegami a un dios furioso, decidido a castigarlo después de ver cómo había jugado con las emociones de Ëlen.

 Pero el Espantapájaros, con su mente retorcida por el miedo, no pudo suponer que lo que había en Moegami no era más que reproche, encono de una intensidad y naturaleza infantil. La carta había sido confeccionada por las manos de una niña y atesoraba el recuerdo de los celestiales benévolos de Kamiki. No habría sido capaz de una crueldad con él, de reducirlo a cenizas como temía el muñeco. Moegami en realidad había aparecido queriendo aliviar la pena de Ëlen, no para castigar al Espantapájaros. Por esto, y después, y ya con travesura, de dar un corto soplido a la pipa ante la cara espantada del muñeco, que tembló al ver chisporrotear el tabaco y las cenizas, volteó hacia la niña para entonces, con un graznido amistoso, echar a volar. Tras sí dejó una estela de humo.

Sigue leyendo

Aria the Animation

 Akari Mizunashi es una chica que sueña con ser una gondolera profesional. Con este fin, a los quince años se mudó a Neo Venecia, la ciudad más importante del planeta Aqua y una recreación de la antigua Venecia.

 Akari se encuentra estudiando para gondolera en la Compañía Aria. Esta, a la par que aprender el oficio, le permitirá abrirse a multitud de experiencias y sentimientos con las que nos contará del encanto de su ciudad y gentes.

Sigue leyendo

Koisuru Asteroid

 Mira Konohata es una chica que acaba de ingresar a la preparatoria y sueña con descubrir un asteroide. Para echar a rodar su sueño, piensa apuntarse al club de astronomía del colegio. El club, por su escasa popularidad, había pasado a conformar junto a otro aún menos popular, el de geología, el club de geociencias.

 Para su sorpresa y felicidad, Mira allí encontrará a quien le había enseñado lo maravilloso de mirar y buscar entre las estrellas y a quien, cuando niña, había prometido dar su nombre a un asteroide.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 70

Moegami

 Ëlen contaba al Espantapájaros del pececito que había obtenido como premio después de jugar con Nuregami al Kingyo Sukui. Ambos merendaban en la habitación del té, aquella misma donde Ëlen había atrapado a Yumigami y que había sido rápidamente arreglada por los magos negros tras el destrozo causado por la carta de la luna. Estaban sentados sobre cojines, con una mesita de madera delante; a espaldas del Espantapájaros había un mago negro, Sombrerito como lo había apodado Ëlen; en el regazo de la niña, cruzado de brazos, estaba Kero, que escrutaba ceñudo al Espantapájaros. Para asombro de la pequeña, pues el peluche era todo un goloso, se había negado a comer la delicia servida por el mago con el té, un pastelito de arroz como el mochi que podía crear la niña con la magia de Yumigami y que se llamaba, le contó el mago, wagashi.

Sigue leyendo

Hotaru en Sailor Moon Eternal

  Hotaru Tomoe, como sabrán quienes hayan pasado por esta bitácora, es mi personaje preferido de Sailor Moon y actualmente diría que, con la cazadora de cartas, del anime. Sin la expectativa por verla, dudo, y perdón querida Minako, que me hubiese interesado por Eternal. Usagi es un personaje que me saturó, y si encima tienes el mal recuerdo de lo que fue en el anime la saga de Chibiusa y el pegaso, pues ni ganas.

 Pero claro, confiando en que aparecería, me puse con la peli apenas estrenada. Pasaré a contarles entonces sobre Hotaru en Sailor Moon Eternal.

Sigue leyendo

Sailor Moon Eternal

 A unos meses de la derrota de los Death Busters con el sacrificio de Sailor Saturn, llega el día esperado para Chibiusa. La niña había superado con creces el entrenamiento en el pasado dispuesto por sus padres y tocaba volver al futuro, a la Tokyo de Cristal del siglo XXX.

 Usagi y Mamoru acuden a despedirla. Ese día se esperaba un fenómeno astronómico único en siglos, un eclipse solar completo, y piensan disfrutarlo antes de la partida de la niña. Entonces, cuando se concretaba el eclipse, oyen una voz de auxilio. Se trataba de un pegaso. Chibiusa, con el, descubrirá su verdadero amor, y querrá hacer cuanto pueda por salvarlo de la oscuridad.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 69

El tesoro de Silky

 Eiko, sentada sobre los talones con Mogu en el regazo, observaba admirada y expectante a Silky. La niña había desamarrado el bote y se encontraba a unos metros del melocotón. Con el sombrero cónico puesto, de pie miraba concentrada hacia el agua, a la que apuntaba con la lanza que había improvisado con una rama afilada sujeta a la espadita de bambú. A un costado de la Principita, crepitaba la fogata que habían encendido las niñas en un círculo de piedras amontonadas y en la cual Silky pensaba cocinar el pez que estaba queriendo pescar.

 La Principita se estiró de golpe ahogando un suspiro. Mogu hizo igual. Silky había hundido la lanza con un movimiento cegador. Se oyó un chasquido; la niña extrajo la lanza y chilló triunfante. Había pescado un amago, una trucha marrón dorado y de motas verdosas de un tamaño considerable. Eiko y Mogu vitorearon y se arrimaron a la orilla, ansiosas por mirar el pez. Silky regresó. Antes de bajar a la orilla, y de espaldas a Eiko, dio una rápida muerte al pez con una técnica que le había enseñado el Bonta para que los peces no sufrieran. Al peluche en verdad no le importaba dejar a los pescados retorciéndose fuera del agua hasta que quedaran listos para el fuego, pero Mei Ling no quería que Silky tomara por natural ninguna crueldad con los animales, así que se vio obligado a enseñarle un método para que los pescados murieran sin sufrir, idea que al Bonta desde ya resultaba absurda.

 Después de haber limpiado el pescado y de ensartarlo a una brocheta, bajo la atenta mirada de Eiko que se esforzaba por aprender lo que la niña le enseñaba, Silky lo echó a las brasas, y propuso a la Principita mientras se quitaba el sombrero:

Sigue leyendo

Uchi no Ko no Tame naraba, Ore wa Moshikashitara Maou mo Taoseru kamo Shirenai

 Dale es un aventurero que una tarde se hallaba en un bosque cazando monstruos. Terminado el trabajo, enciende una fogata y se pone a cocinar pescado. Entonces lo sorprende una niña pequeña, que lo mira desde los matorrales toda desgreñada, haraposa y sucia. Dale observa que de las sienes de la niña asoman cuernos. Era un demonio.

 Dale, viéndola hambrienta, le ofrece pescado. La pequeña acepta y con esto el joven aventurero habría de hallar su mayor desafío y a su vez el más grande tesoro: la responsabilidad de ser padre y el amor de una hija.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 68

El melocotón

 Pasada las risas con la ranita que había devorado la polilla que rondaba la farola, Eiko, a pedido de Silky, dejó que la rana regresara a los lirios con sus hermanas, y se dispusieron a seguir navegando. La niebla se había disipado, el sol se derramaba radiante en el agua. La Principita sopló la farola, no sin haber protestado lo suyo hasta que Silky le dijo que cuando oscureciera podría volver a jugar con ella, y la dejó apagada a un costado. Silky entonces dio una larga y pesada palada y echó a andar el bote.

 Dejados atrás los lirios de agua, con el bullicio de las ranas que las acompañaron un largo tramo, las niñas vieron un árbol de flores rosas sobre una lomita que asomaba del río, a un costado de la montaña derecha. Eiko observó que el árbol no era un cerezo, o que al menos no se parecía a los que había visto en el castillo. Silky, sin dejar de darle al remo, dijo:

 -Eiko, pararemos bajo el melocotón. ¿Tienes hambre?

 -¿Melocotón? ¿Qué es eso?

Sigue leyendo

Love and Destiny

 Ling Xi es una joven hada que creció en el Bosque de Melocotón, paraje donde habita la tribu de las aves, una casta de inmortales que se dedica a las artes curativas. Ling Xi, ansiosa por conocer mundo, un día escapa del bosque y entra sin permiso al Palacio Celestial, el dominio de los altos dioses. Los guardias la descubren y la persiguen hasta que cae en el Mar Inmortal, un lugar sagrado donde Jiu Chen, el alto Dios de la Guerra, llevaba miles de años dormido.

 Ling Xi lo despierta y con esto echará a rodar el destino que aguardaba para ambos y que pondrá en riesgo el mundo.

Sigue leyendo

Las aventuras de la Principita Eiko – Ep. 67

De paseo en bote

 Las niñas subieron al bote. Eiko, arropada como Silky, con el sombrero cónico y capa andrajosa que le había puesto la niña, exultaba con Mogu en brazos. La pequeña se sentó a un metro de su amiga, que se había parado en la popa del bote y abrazaba un largo remo. Silky habló hacia la cabaña:

-Puedes salir, Hahakigami. Nos vamos.

 Eiko y Mogu miraron sorprendidas. Silky no les había dicho que había alguien más en la cabaña a parte de las sandalias que dieron un buen susto a la Principita. Y lo que apareció no resultó para la pequeña menos inquietante que aquellos espantos. Una escoba de paja que andaba, con ojos de aspecto desquiciado y una boca con los dientes que le colgaban flojos y de la que salía una lengua como de lagartija. La escoba farfullaba inteligible y quejumbrosa, como una bruja cascarrabias imaginó la chiquilla. Eiko se echó hacia atrás y dio contra las rodillas de Silky, con Mogu que cruzada de brazos y con talante desafiante se había plantado graciosa entre la escoba y su amiga. Silky, divertida, dijo:

-Ja, no temas. Es otro Tsukomigami. Pero no salió para correrte a los escobazos. Las escobas no hacen bromas como los Bakezori. Le he pedido que barra el suelo para que ningún guardia pueda saber que anduvo por aquí una cría de olifante dejando sus torpes pisadas, je.

Sigue leyendo

Sobre Nia Nal en Supergirl

 Hace unos días terminé la 4ta temporada de Supergirl, una temporada cuyo tema fue la aceptación y rechazo del otro. Los extraterrestres, en su mayoría refugiados, fueron objeto de la intolerancia y persecución de un sector de los humanos que renegaba de la convivencia con ellos.

 En este contexto irrumpirá Nia Nal, hija de una naltoriana y un humano, un personaje que fue noticia cuando se la anunció pues se trataba de la primer superhéroe trans en la televisión, Dreamer.   

Sigue leyendo