El cuento de la princesa Kaguya

 Una mañana un viejecito se hallaba en un bosque cortando bambú cuando lo sorprende un tallo luminoso. El viejo se acerca y descubre que lo que brillaba era un brote de bambú, el cual crece repentinamente hasta que se abre en una flor de loto, en cuyo interior resplandece una niñita que es no más grande que un pulgar.

 El viejo cae de rodillas y mira reverente a la criatura, que lo observa con la serenidad de un Buda. La niña responde a la curiosidad del anciano con una sonrisa, entonces da un bostezo y se duerme. El viejo, que no cabe de sí de la devoción, la acuna entre las manos y se la lleva a su casa, donde lo aguarda su esposa, también anciana, que estará feliz con la niñita a la que habrán de adoptar como hija.

 Con tal poética y tierna premisa inicia esta película de Ghibli estrenada en 2012 (actualmente está en Netflix) y que recrea con un arte impagable la historia de la princesa Kaguya, un personaje del folklore japonés que cualquiera que sea aficionado al anime o a la cultura japonesa seguro conocerá.

 Kaguya con sus padres. La niña una vez en casa mágicamente se transformará en una beba, lo que hará felices a los viejos. Pero estos pronto entenderán que lo extraordinario seguirá presente en su hija, pues la niña irá creciendo con rapidez, tanto que en un par de días, o semanas, estará caminando. Este prodigio, no obstante, no les empañará la dicha ni la bendición que sienten.

 Kaguya junto a su tropilla de amigos, que cariñosamente la llaman “pequeña bambú”, Tanekono en japonés, admirando el paisaje de su aldea. Con ellos, más con el ejemplo de sus padres, la niña aprenderá a amar lo sencillo de la vida entre la naturaleza, lo que será de vital importancia para el transcurso de la trama.

 Un día el padre de Kaguya hallará en el bosque unas suntuosas ropas para princesa. Esto lo tomará como signo de que su hija está destinada a una vida augusta con la nobleza y que la casa de un campesino no es un lugar para ella. Así, la vida de la “pequeña bambú” cambiará drásticamente. De ser una alegre niña que amaba echarse entre los pastos para devorar un delicioso melón en compañía de sus amigos pasará a ser una desdichada princesa, agobiada por etiquetas y obligaciones que le harán ver que su vida no es tal, que es una vida falsa donde representa el papel que los demás esperan de ella y que para peor deberá soportar sin amigos. A partir de entonces añorará la aldea de su infancia y solo encontrará contento en el jardín que cuida en un rincón apartado del palacio y que replicará en miniatura el mundo al que desea regresar.

 Como no quisiera estropear la historia a nadie que no conozca el cuento original o no lo tenga del todo presente, es todo respecto a la trama. Pasaré ahora a comentar algo de lo que está a la vista de las capturas, que es el sublime arte de la película, que se basa en la técnica tradicional japonesa del sumi-e, que muchos, como yo, habrán conocido con Okami, videojuego en el que por cierto también se narra la historia de la princesa Kaguya. Una delicia y un portento de animación que realza la belleza, sencillez y melancolía que busca transmitir la historia. La escena en la que un torbellino de emociones domina a Kaguya (lo siento, no quiero spoilear) y estas son representadas con furiosos trazos en carbonilla es una locura.

 La música tradicional es bellísima, con una pieza cantada que emocionará con su candor. En cuanto al doblaje, el trabajo de quien da voz a Kaguya me encantó, particularmente por su risa. Es hermoso escucharla reír a Kaguya cuando juega en el bosque o disfruta de los cerezos, es un elemento más de la naturaleza como el canto de un pájaro o el murmullo de una cascada, expresa su misma vitalidad.

 Una maravilla. Recomendada tanto para niños como para adultos y, me permito decir, especialmente para niños (no muy pequeños) acompañados de adultos, pues la película es muy profunda y admite muchas lecturas de la que se pueden obtener enseñanzas o material para reflexionar sobre nuestras vidas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s